Pacientes
Para pacientes
Tu historia clínica no debería vivir en un simple Excel.
Cuando el nutriólogo o el entrenador que te atiende trabaja con Wellogi, cambian cosas concretas en tu consulta. Esto es lo que mejora, dicho sin tecnicismos.
Cuatro diferencias
Qué cambia para ti, en concreto.
Te miden, no te calculan a ojo.
Tu profesional puede registrar hasta 125 valores de laboratorio organizados por tipo de estudio, y una batería de ocho pruebas físicas con sus protocolos. No es un cuadro de texto donde se pegan resultados sueltos: son datos ordenados que el sistema compara contigo mismo a lo largo del tiempo.
Tu plan sale de un método, no de una plantilla.
Los cálculos que producen tus calorías, tus macronutrientes y tu entrenamiento son siempre los mismos, aplicados igual cada vez. Eso significa que tu plan es reproducible y explicable: tu profesional puede decirte de dónde salió cada número.
Tu historial no se pierde entre consultas.
Lo que te midieron hace ocho meses sigue ahí, en el mismo formato, al lado de lo de hoy. Tu progreso se lee como una línea continua y no como archivos sueltos que nadie vuelve a abrir.
Tu expediente es un documento, no una nota.
Wellogi está construido sobre los requisitos de la norma mexicana del expediente clínico. En la práctica: lo que se te prescribió queda asentado con fecha, con quién lo hizo y con qué sustento y si alguna vez lo necesitas, existe y se puede entregar.
Tus datos
Lo tuyo es tuyo, y puedes pedirlo.
Tu peso, tus estudios, tus medidas y tus antecedentes son datos personales sensibles. La ley mexicana los protege, y Wellogi está construido para cumplir esa parte.
Tu información viaja y se guarda cifrada. Y cada profesional solo puede ver a sus propios pacientes: nadie más alcanza tu expediente.
El consentimiento para tratar tus datos se guarda como un documento con versión y fecha, no como una casilla que alguien marcó por ti.
Tu profesional puede exportar tu expediente completo y entregártelo. Si algún día cambias de profesional, tu historia no empieza de cero.
Puedes leer cómo se guardan y protegen los datos en nuestra política de seguridad y en el aviso de privacidad.
Para que quede claro
Wellogi no es una aplicación que tú instalas.
Es el sistema con el que trabaja la persona que te atiende. Tú no necesitas descargar nada, ni aprender a usar un programa: sigues yendo a tu consulta igual que siempre.
Lo que cambia es la calidad de lo que pasa del otro lado del escritorio y lo que te llevas a casa cuando termina la cita.
Qué puedes hacer
Dos caminos, según dónde estés.
Ya tienes nutriólogo o entrenador
Pregúntale si trabaja con expediente clínico y con qué sistema. Es una pregunta razonable y un buen profesional la contesta sin problema. Si quiere conocer Wellogi, mándale la página que le corresponde.
Todavía estás buscando
Publicamos los directorios de los profesionales que usan nuestro sistema, con su nombre, su ciudad y su correo. Son personas que estudiaron el método completo y decidieron aparecer públicamente.
Mereces saber de dónde salen tus números.
No es una exigencia difícil: es lo mínimo que debería poder decirte quien decide lo que comes y cómo entrenas.
